APUNTES DE BÉLGICA 2018

BAÑO DE REALIDAD

Del resultado del GP belga, más allá del accidente de la salida, queda la sorprendente sorpresa. El contundente sopapo de Ferrari y la perplejidad extrema de Mercedes.
Es como si en el equipo alemán no hubieran asumido lo que vieron, sufrieron (y salvaron por el agua) en Alemania y en Hungría. Siendo así como parece, en Mercedes podrían haber perdido cuatro semanas pensando que estaban ahí. Pero no. Están allá, y muy allá.

La carrera tuvo muy poquita historia. Lamentablemente para un templo como Spa. Pero la superioridad de Ferrari fue tan insultante que sólo quedó disfrutar de la majestuosidad del SF71H, las pocas vueltas que Vettel le exprimió un poquito.

Porque seguimos en las mismas. La F1 sigue sin reaccionar y continúa pegándose tiros en el pie. La limitación de consumo sigue provocando que las carreras sean una competición para ver quién corre menos y gana. Así no hay gomas que se desgasten, pilotos que cometan errores sí (pero ese es otro tema sobre todo cuando no están los mejores), y cuidado de la mecánica para que dure como el taxi que tenía el abuelo (al que le hizo 2 millones y medio de kilómetros).

Con motores que pueden llegar a 15.000 revoluciones y que, raramente, tocan de media las 12.000, poco más queda que añadir. Ferrari ha encontrado algo en la parte eléctrica que le está dando una ventaja enorme. Y, por fin, la pudo aprovechar. La lluvia en Alemania, y el error grueso de Vettel, y la posición en parrilla en Hungría les dejaron muy atrás en el mundial. Spa era clave. No decisivo pero muy importante.

Aparte del detalle claro de la mayor potencia del Ferrari, retratado en la primera vuelta y en la decisiva parada en boxes, la mejor eficiencia del SF71H frente al W09 de Mercedes quedó clara también. Ferrari pudo montar un alerón trasero más pequeño. Y aún así su eficiencia en todos los sentidos era mejor que el Mercedes.

MOMENTOS
Dos momentos tuvo la carrera entre los dos aspirantes. La primera vuelta. En ella Vettel fijó, atacó y cazó a Hamilton en Kemmel, con los Force India como actores secundarios. Bueno, los Point Force o como se terminen de llamar. Quizá en el encajonamiento que se produjo con 4 coches en fondo al final de Kemmel, Hamilton no quiso arriesgar por estar un poco fuera de sitio. Pero la superioridad del Ferrari también quedó clara en la frenada. Y desde ese momento, a pesar del Safety Car que neutralizó la carrera tras el brutal accidente en la salida, dominó a placer.

El segundo momento fue la parada en boxes. Hamilton intentó el undercut. Lo hizo todo bien. Buena vuelta de entrada, parada supersónica y giro de lanzamiento excepcional. Pero Vettel le mejoró en 6 décimas la operación. Para colmo de males, y error del muro de Mercedes, Hamilton se encontró con Verstappen, en modo paseo tras adelantar a los Force India, y perdió un poquito. Aún así, con sus gomas calientes, era el momento. Un paso mejor por Eau Rouge. Lewis buscando el rebufo y el DRS. Pero no. El Ferrari sacó músculo y no le volvió a ver. Una derrota dura, sin paliativos. Un directo a la mandíbula que hizo a Mercedes caer.

SALIDA

Del accidente en la salida, ¿qué decir? Parece mentira que se puedan cometer errores tran gruesos. Pero se cometen. Además hubo una comparación demoledora, en este caso, para Hulkenberg. Bottas por dentro también bloqueó y golpeó al coche que llevaba por delante. Pero fue algo pequeño, un error de cálculo pero mínimo. Ojo, que ese error de cálculo pudo haberle dejado a él y a su rival fuera de carrera igualmente.

Pero lo de Hulkenberg tiene poca explicación. Es una colada bestial, sin reaccionar. Nico no intenta irse por la izquierda para evitar la colisión. Se bloqueó como cualquier conductor normal en un frenazo. La diferencia es que él no es un conductor normal. Alonso voló por encima de Leclerc reventado en su trayectoria el alerón trasero de Ricciardo que, a su vez, golpeó a Raikkonen haciéndole pinchándole la goma trasera derecha y haciendole abandonar finalmente.

Cuando se introdujo el HALO ya dije lo que pensaba. Una vez empezó la temporada me olvidé de él. No voy a entrar en el debate de si ha protegido o no a Leclerc, etc. Yo tengo claro lo que supone el triangulo de seguridad del cockpit, etc. Cada uno tendrá su visión. Es un debatre que me cansa, mucho. Por la ignorancia y fanatismo que se genera. Aire, puerta. Eso sí. A ver si es verdad que sus defensores, con el Presidente de la FIA a la cabeza, dejan de ser tan rastreros para apuntarse un tanto con los coches humeando aún. Y luego a final de semana proclamar que el debate del HALO ha terminado. El debate del HALO, caraduras, ya había terminado. Mención aparte al tonto útil de Massa que se cagó en la Indycar faltando a la verdad, por ignorancia y cortedad mental eso sí, y que debería ser relevado de su puesto en la Comisión de Karting de la FIA fulminantemente.

Y así pasó un GP de Bélgica que tuvo muchísimo más movimiento fuera que dentro de la pista. Los líos de Force India, los fichajes, los posibles cambios de pilotos en plena temporada, dejaron un aluvión de noticias espectacular.
Pero cuando el polvo se asentó y en el ring comparecieron Mercedes y Ferrari, las cosas quedaron claras. Cuando el directo al mentón de Ferrari hizo hincar la rodilla a Mercedes, el árbitro empezó la cuenta de protección. Lo malo para los alemanes es que, aunque se levantaron, queda mucho asalto con la llegada de Monza. Sin tiempo para más allá que protegerse en su rincón. La que le puede caer en la Catedral de la velocidad puede ser histórica, no muy distinta a las que ellos han propinado estos años previos. Y aunque no termine KO, sí quedará muy sonada para el resto de temporada. Los baños de realidad son así.
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