Bendita velocidad que nos mantiene cautivos para darnos la libertad
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PERFIL

Nací en Madrid y con 9 años me estrené en un Rallye RACE de España en un tramo forestal entre Hoyo de Pinares y Cebreros.

Con la F1 en el Jarama en 1974.

Desde muy pronto haciendo radio y colaborando como redactor y fotógrafo en varios medios.

En los 2000 varias colaboraciones, redactor en Grand Prix International, comentarista F1 en COPE y de Motorsport en MARCA TV.

Espero que lo disfruteis.

Charly

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CABLES DE COLORES

Agosto 30th, 2014
La imagen del Ferrari de Fernando Alonso sobre las borriquetas en la parrilla de Spa mientras todos sus rivales arrancaban, fue uno más en la lista de despropósitos de un equipo acomodado. La desidia de algunos sigue ocasionando graves perjuicios al resto.
El Ferrari de Alonso no arrancaba y los mecánicos se afanaban por intentar solucionar un problema que no tenía explicación. El motor no cobraba vida. En un procedimiento rutinario repetido mil veces. Tan absortos estaban, que se saltaron a la torera las normas de la parrilla y se quedaron junto al coche.
GP BÉLGICA 1981
Fue en 1981 y en el mismo GP, aunque en Zolder, cuando a raiz de un desgraciado accidente en la salida se limitó la presencia de personal en la parrilla. Aquel accidente fue en la salida, no en el comienzo de la vuelta de calentamiento. Con el habitual desmadre en las preparrillas de la época, algo que no se solucionaba a pesar de los problemas que ocasionaba. Por ejemplo era muy normal que el Director de Carrera ondeara su bandera cuando los últimos coches no estbaan colocados aún, principal razón en el accidente de Monza 78 que le terminó costando la vida a Peterson. Pues en ese maremagnum en la parrilla de Zolder, al final el coche de Patresse se caló. El de Pádova elevó sus brazos haciendo aspavientos para avisar de su incidente. Era 4º en la parrilla. A pesar de sus señales, que verían sus rivales justamente detrás pero no más de 2 filas atrás, el Director siguió para dar la salida. En ese momento un mecánico de Arrows saltó a pista y se colocó detrás del coche del italiano para intentar arrancarlo. Mientras los coches pasaban por un lado y otro. Hasta que, paradójicamente, su compañero de equipo Stohr, veía hueco a su derecha y se abría. Sólo para encontarse con el coche de Patrese parado y un mecánico detrás. El impacto fue muy fuerte atrapando al infortunado. Afortunádamente se recupero en unas semanas. No como el mecánico de Osella atropellado en boxes por el Williams de Reutemann. Falleció al romperse el cráneo.
Desde entonces se marcaron unos tiempos para abandonar la parrilla. Y como límite con 15 segundos no puede haber mecánicos. Eso antes de iniciar la vuelta de calentamiento. Ni que decir tiene que ni puede haber nadie desde ese momento en la pista.
BATERÍAS
Sin embargo en Spa el otro día los mecánicos se quedaron. Algo que no está contemplado en el reglamento. Comtempla que te retires tarde, pero no que no te retires. Suerte tuvo Alonso de salir con una sanción tan leve.
Lo que provocó el problema en el Ferrari de Alonso fueron las baterías. Estaban descargadas. Debido a una nueva configuración de los componentes, las baterías van con una polaridad distinta. Lógicamente en el box se tienen todas las baterías necesarias por duplicado y cargadas. El problema es que cuando se dieron cuenta, tuvieron que cambiar los cables y ahí se fue el tiempo.
Los procedimientos de salida de los equipos, muy repetidos, van con un tiempo muy justo. Para evitar, sobre todo, que el motor esté en funcionamiento un segundo más de lo necesario.
DESIDIA
Lo extraño, aunque siendo Ferrari no lo es tanto, es que estuvieran descargadas o que no cargaran. Los cables. Cuando llegaron las nuevas piezas y especificaciones, una de las cosas a tener en cuenta era que había que cambiar unos cables. De colores diferentes. Uno marca la polaridad y otro la potencia. El mecánico encargado el sábado de las baterías no cambió los cables. ¿Para qué? Si el sabía como tenían que ir, no necesitaba pasarse un buen rato cambiando cablecitos en un sinfín de baterías. Y llegó el domingo.
El problema es que por alguna razón, o bien este ínclito vago no estaba en la parrilla, o no le tocaa, o hubo un cambio de turno y dejó de estar con las baterías.
El mecánico encargado de conectar las baterías al Ferrari, lo hizo de acuerdo al nuevo código de colores, obviamente. A la orden de arrancar el coche la batería, mal conectada, no hizo nada. No sé si alguien cayó en que el problema podía ser una mala conexión o qué. El caso es que tras el tiempo perdido lograron arrancar el coche y salir en tiempo antes que el último coche les sobrepasara en la parrilla. Pudiendo recuperar así su sitio en la misma.
La llegada de Mattiacci ha ido produciendo cambios en el equipo italiano. Pero el legado de vagancia y desidia dejado por los años de Domenicali, sigue provocando errores graves. Es tremendo como el amiguismo y el abrazafarolismo de Stefano casi destruyó un equipo que era una máquina bajo su antecesor.
Cables de colores. Desde arriba, el diseñador que establece esos colores, se compran los cables, se diseñan las baterías, se pintan los planos, se escriben y aprueban los procedimientos, se reparten y explican. Todo para que un vago zopenco, obvie todo ese trabajo y lo tire por la borda.

La imagen del Ferrari de Fernando Alonso sobre las borriquetas en la parrilla de Spa mientras todos sus rivales arrancaban, fue uno más en la lista de despropósitos de un equipo acomodado. La desidia de algunos sigue ocasionando graves perjuicios al resto.

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BJORN WALDEGAARD (1943-2014)

Agosto 29th, 2014
EL AFRICANO
Ha muerto el primer campeón del mundo de rallyes. El sueco Bjorn Waldegaard. Un piloto que llegó tarde a la cita con el mundial de pilotos pero que fue capaz de hacerse con los máximos honores a la primera de cambio.
Un cáncer se ha llevado a Waldegaard a la edad de 71 años. Un cáncer que no le impidió estar en Goodwood esta primavera al pie del cañón exhibiendo un Toyota Twincam Turbo.
Como muchos de los pilotos de la época, empezó compitiendo en un escarabajo en 1962, con 19 años. Ya el año siguiente competiría en el Rallye de Suecia terminando 3º.
Sus buenos resultados le fueron llevando a mejores coches y con un Porsche disputó el campeono sueco en 1968. Ganó el Suecia y al año siguiente conseguiría una de sus victorias más sonadas.
MONTECARLO 69
El año anterior Porsche había ganado el ‘Monte’ con uno de los mejores pilotos todoterreno de la historia. Vic Elford.
El Director del Equipo alemán, Hruske Von Hannstein, inscribió cuatro 911S para Waldegaard-Helmer, Larrousse-Perramon, Elford-Stone y Toivonen-Lehto. El tiempo se mantuvo seco los días previos pero muy frío. Dejando los tramos secos pero con nieve e hielo en las zonas altas y en las cimas de los puertos. El equipo desplazó 800, 200 por coche, al rallye.
El rallye era una mezcla de regularidad y velocidad. Ésta última todavía la menos.
El rallye comenzaba fatal para Waldegaard. En una asistencia se encuentra sólo con su mecánico alemán y no se entienden. Eso le provoca un retraso en el control horario y retrasarse en el tramo, dejándose más de 4 minutos. A partir de ahí, arriesgando en no montar gomas con clavos para aprovecar al máximo la tracción del Porsche, Bjorn se lanza a la remontada. Sus compañeros le imitan no sin que ello les cueste algún susto en forma de toque. Tras el primer día, Waldegaard ha recuperado hasta la 2ª plaza y está a sólo 5 segundos del Ford de Hannu Mikkola. La lección sin ruedas de clavos en zonas muy difíciles fue magistral.
Con Vic Elford a 45 segundos antes de la Noche del Turini, todo estaba por decidir. Pero al poco de salir de Sospel camino del Turini, Elford sufre un accidente. Mikkola también se había salido el día anterior intentando seguir el ritmo de los Porsche.
El abandono de su compañero de equipo le dejaba la victoria en bandeja. Tras esa gran demostración la primera jornada.
Bjorn volvería a ganar en 1970 de nuevo con Porsche. En el ‘hat-trick’ histórico de la marca de Stuttgart en el Monte. Ese año contribuyó con otras dos victorias, Suecia y Austria, al título Internacional de Marcas para Porsche.
MUNDIAL
Cierto es que el Mundial de Pilotos se instauró en 1979. Pero el de Marcas lo hizo en 1973. En los 36 rallyes que disputó, sumó 7 victorias. Y es que a pesar de sus dotes no tuvo una montura estable casi nunca. Porsche le dio un 914 de motor centrar con el que nunca estuvo a gusto. En 1973 pasaron por sus manos un Fiat 124 Abarth, un Escarabajo 1300S, Porsche 911 y un BMW 2002.
En 1975 ficha por Lancia y consigue dos victorias. Suecia y San Remo. Pero en 1976 abandona la casa italiana. En San Remo, liderando el rallye con 4 segundos sobre el ídolo loca Sandro Munari, desobedece las órdenes de equipo que le indicaban que dejara ganar a su compañero italiano. Se negó. Cesare Fiorio se puso delante del coche en la salida pero Waldegaard amagó con arrancar y llevárselo en el capó. Fiorio se quitó. Había perdido seguramente esos segundos en el incidente. Era un tramo de asfalto. El terreno predilecto de Munari. Pero Bjorn atacó como un poseso y ganó el tramo y el rallye. Esa misma anoche abandonó el equipo
FORD
Ford sería una marca muy importante en su carrera. Fue la que le acogió tras los problemas en Lancia y con la que fue campeón. Su programa fue de seis rallyes. Venció en el Safari y en el Acrópolis y al final de año en el RAC. Dos rallyes durísimos donde velocidad y resistencia son claves. A pesar de todo, no pudo vengarse de los italianos. Fiat, que había sustituido a Lancia en la lucha por el mundial con el 131, ganaba el título por 4 puntos.
A pesar de su momento de forma tan bueno, sólo consiguió asiento para cuatro rallyes al año siguiente. Aún así ganó en Suecia.
La retirada de Fiat de cara a 1979 dejaba el camino expedito a Ford. Que con un equipo formado por Waldegaard y Mikkola iba a disputar gran parte del mundial. Excepto las pruebas africanas. Para ellas Mercedes fichaba a ambos pilotos también.
El comienzo de año para Waldegaard fue muy bueno. Tres segundos puestos en Montecarlo, suecia y Portugal le daban cierta ventaja sobre Mikkola que ganaba la prueba lusa.
Podía haber sido mejor si con el Monte ganado, no se hubiera encontrado con una piedra en medio del tramo colocada por los malnacidos de turno. Es cierto que la remontada de Darniche con el Stratos parecía que podía producirse, pero el sueco estaa dosificando muy bien. El tiempo perdido en el incidente le costó su tercer Monte.
La mala racha de MIkkola en la parte central del año, una victoria en seis rallyes y cinco abandonos fue clave para el sueco. Aunque el finlandés ganaba el RAC, a Waldegaard le valía con ser 2º en el Costa del Marfil(el Bandama de siempre) para ganar el título por 1 punto. Tenía 36 años.
Ford se retiró y se quedó sin equipo. De nuevo varias monturas hasta que llega Toyota. En cualquier caso sumaba una victoria más con un Mercedes 500 en el Costa de Marfil.
EL AFRICANO
El Toyota  le permitiño brillar y conseguir puestos importantes pero lejos de las victorias. Sin embargo para los duros rallyes africanos, sobre todo el Safari, iba a se run coche más que adecuado. Su programa anual se redujo a cinco rallyes por año mientras iba desarrollando los coches y el equipo. Que desembocaría en la llegada de Carlos Sainz y el despegue definitivo de la marca como potencia en los rallyes.
Para el grupo B, Toyota desarrolló el Twincam Turbo. Con él conseguiría cuatro victorias. Dos Safari y dos Costa de Marfil. Su record en la prueba keniata es brillante. Diecisiete participaciones, con 4 victorias, 2 segundos puestos y 1 tercero. En el Costa de Marfil salió en un total de 8 ocasiones con tres victorias, dos segundos puestos y un tercero.
Se midió con el Celica GT-Four a las nuevas generaciones, ya con 47 años, y ganó su último Safari en 1990. Su último rallye en el mundial fue el propio rallye keniata de 1992 con un Delta Integralle. SUfrió un accidente en el que se rompió un brazo y abandonó definitivamente.
DIA MÁS TRISTE
El Bandama, Costa de Marfil, era un rallye de recuerdos muy amargos para Bjorn. Allí atropelló a unos espectadores, falleciendo uno, en 1983. Y en 1987, y siempre que lo recordaba le afloraban las lágrimas, el equipo Toyota perdía a dos de sus almas mater. Henry Liddon y Nigel Harris. Su avioneta se estrellaba mientras iban de una asistencia a otra. Fue un golpe muy duro. Todo el equipo Toyota se retiró del rallye en señal de respeto.
Hizo sus pinitos en el Dakar. Peugeot en 1990 quedando segundo. Pero no lo llegó a ganar. Quizá el Dakar habría sido una gran guinda a su carrera. Pero es igual, su corazón africano siempre estuvo en el continente negro. El que le dio tanta gloria y le quitó tanta vida. DEP Waldegaard

EL AFRICANO

Ha muerto el primer campeón del mundo de rallyes. El sueco Bjorn Waldegaard. Un piloto que llegó tarde a la cita con el mundial de pilotos pero que fue capaz de hacerse con los máximos honores a la primera de cambio.

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APUNTES DE BÉLGICA

Agosto 26th, 2014
AVOIDABLE COLLISION
El GP belga no defraudó y además nos dejó mucha polémica, con lo que le gusta a Bernie, para debatir. Pero sobre todo nos dejó a los pilotos de Mercedes haciendo ‘crack’. Uno en pista y otro fuera de ella.
Sin duda que el incidente que acaparó, acapara y acaparará toda la atención, fue el que protagonizaron los dos pilotos de Mercedes en los primeros compases del GP.
Tras leer lo que se acordó en 2012, lo de no poder cambiar de línea una vez que decidías defender otra, etc. Y viendo las imágenes con más calma de lo que pude el domingo por la tarde, sigo teniendo claro que es un incidente de carrera. Lo cual no quita que no haya un culpable. Y, para mi, el culpable es Rosberg. Rapidamente porque ya habréis visto las imágenes y estaréis un poco saturados. Hamilton defiende el interior. Cuando salen de la primera curva, deja el espacio suficiente a Nico que no se pega al exterior. Sí es cierto que quizá Rosberg lleva una trazada más ‘pura’. Pero no es menos cierto que el toque, en realidad son dos -primero entre las ruedas y luego el alerón- se produce bastante más cerca del centro de la pista, lo que cumple la regla de dejar un coche de espacio entre tu monoplaza y la línea blanca. Por tanto, incidente de carrera y culpa de Rosberg. Sin sanción. Parece correcto. El problema viene después.
IMPLOSIÓN
Nico había hecho ‘crack’. Ya lo hizo al final de carrera en Hungría dónde acabó muy enfadado con Hamilton. Con o sin razón, en gran parte sin ella pero no olvidemos que Mercedes perdió la victoria por su mala gestión. Rosberg se vio superado en la salida y quiso recuperar a toda costa. Con esperar al DRS le habría valido para recuperar la punta de la carrera. Pero fue a por todas y muy pronto. Luego los problemas con los trozos del neumático de Hamilton, la blocada brutal con Vettel. Y aún así segundo y aumentando la diferencia en el mundial.
Y ‘crack’ hizo Hamilton fuera de pista. En una reunión, por lo que ha trascendido, muy tensa, el inglés interpretó las explicaciones de Rosberg como le dio la gana. E incendió el paddock y a la prensa inglesa diciendo que Nico había provocado el toque deliberadamente. Algo que, de ser verdad, podría cambiar el resultado del GP por descalificación del alemán llegado el caso.
Las entendederas de Hamilton no parecen funcionar muy bien. Y tuvo que ser Toto Wolff, que fue durísimo con Nico al acabar la carrera, el que pusiera y recuperara algo de cordura en un equipo que tenía que estar de luna de miel y que sin embargo está a las puertas del infierno.
Como Wolff remarc-o, Nico sólo quiso demostrar que también tiene pelotas y que sabe, eso no queda tan claro, jugar duro. Quiso mantener su línea y cometió un error. Quiso ganarle el interior a Hamilton y forzar a su compañero a perder la línea en Les Combres y le salió rana. Pero de provocar un incidente a propósito como clamó Hamilton, a no haber evitado una colisión, avoidable collision, va un mundo.
Las declaraciones de Hamilton, muy en línea de las de Mónaco 2007 en las que también incendió a la prensa contra su propio equipo, calaron hondo. Y sin esperar a escuchar a Wolff o a Nico, varios se lanzaron a pedir a la FIA que entrara de oficio.
Y aquí llegamos, dejando a la flota pirata afilando sus garfios, al punto de qué hay que juzgar. ¿La acción o la consecuencia? Difícil papeleta. Porque por esa regla de tres, la sucia y deleznable acción de Magnussen sobre Alonso en Kemmel, no debería ser sancionada porque no pasó nada. O, por lo mismo, a Rosberg, por un mínimo incidente de carrera, que en cualquier caso deja a su rival fuera de carrera, habría que haberle descalificado o meterle un drive-thrugh o lo que toque. Complicada papeleta para los comisarios, sin duda.
Lo que subyace son las dos facciones que hay en Mercedes. Con un Lauda que no oculta su predilección por Hamilton, fue el primero en defenderle vehementemente tras la desobediencia de Hungría, y la otra parte. Que si no es pro-Rosberg, sí es más aséptica aunque subyazca que puede ser más interesante que gane Rosberg. Y por cierto, a los ’seguidillas’ que sacan pecho de este Mercedes y demás. Recordarles que este coche es obra de un tal Ross Brawn, al que dicen que se quitó de encima Lauda. Que aunque ellos están sabiendo, a nivel técnico, mantener el nivel del monoplaza, a nivel de gestión del campeonato ya tienen unas cuantas grietas en la coraza peligrosas.
OPORTUNISMO
Mucho cuidado deben de tener en Mercedes con la situación que se ha generado. Porque la solución es muy difícil. ¿Le pides a Nico que abandone una carrera para dejar las cosas como estaban? ¿Cómo resarces a Hamilton si quieres dar igualdad?
Hay un equipo que a pesar de dominar el año pasado de manera inapelable, también ha ganado algún título llegando desde atrás. Es Red Bull. A la chita callando se han erigido como una amenaza lejana pero amenaza al fin y al cabo. Ricciardo está maximizando las oportunidades que le brinda Mercedes y lo está bordando. Y recordemos que fue descalificado en Australia, ¿qué fue de los problemas del Red Bull con el flujo de la gasolina? y aún así está a una distancia lejana pero, visto lo visto, recuperable. Sobre todo con la charlotada infame de que la última carrera puntúe doble.
Sorprendente fue la punta de los Red Bull. O al menos como recuperaban en Kemmel. Probablemente por pasar mejor por Eau ROuge. Pero también han cambiado la relación de las marchas del cambio y eso pudo hacer algo o bastante diferencia.
Por tanto hay que esperar a que vuelvan a estar ahí en Monza como estará Williams. Bueno, Bottas. El finlandés, pleno de confianza, está en racha y volvió a subir al podio. Dejando además a Massa perdido. Por contra, siguen quedando esas sensaciones de que Williams ha dejado escapar alguna carrera. Veremos si son capaces de rematar.
PARA OLVIDAR
El GP de Alonso fue para olvidar. Es más fácil decir que el coche consiguió que le giraran las ruedas y ya. Que enumerar los problemas que tuvo su monoplaza. Un coche de desguace no habría fallado tanto. No arrancó, por un fallo humano que llevó a u nfallo mecánico o viceversa. Pero eso le puede pasar a cualquiera. Lo curioso es que aquí se produjo un hecho muy curioso. En teoría, y según dice el reglamento, a la señal de 15 segundos no debe de quedar ningún mecánico alrededor del coche. Esta regla, como bien nos recordaba Eloy Entrambasaguas en el GPCAST, se introdujo tras una colisión al partir a la vuelta de reconocimiento de los dos Arrows en Zolder en 1981. Sin embargo los mecánicos de Ferrari se quedaron y ayudaron a arrancar el coche que salió antes de que el último coche le superara. Eso le permitió recuperar su posición. El problema para los comisarios fue que no está estipulado en el reglamento qué sancionar si los mecánicos se quedan en la parrilla como ocurrió. Así que por una vez fueron benévolos con el español siendo la sanción la más liviana en estos casos.
Por lo demás, con el motor eléctrico fallando y Fernando siendo presa fácil en Kemmel, poco pudo hacer cuando además en cada parada salió en tráfico.
Tuvo una lucha bonita con Magnussen. Pero el danés superó la línea roja un par de veces. Una, en Rivage, se puede dejar en movimiento duro. Pero lo cierto es que con Alonso emparejado le manda fuera de pista y luego la más que censurable de Kemmel. Lo siento, esas cosas hay que sancionarlas con verdadera dureza. Que luego el monstruo crece y vienen las lamentaciones.
Poco más, y menos, que añadir. Los líos de Chilton que dieron para unas risas. El debur de Lotterer que dejó en evidencia a Eriksson el sábado. Y los rumores sobre Merhi, Juncadella y Sainz que terminan deviniendo en una de esas películas bazofia que tanto abundan en el cine españo, ‘Pepi, Luci y Bom y otras chicas del onton’. Vamos. Ahí también tenemos una avoidable collision. Como tuvo una avoidable collision con la prensa Hamilton, la tuvo WOlff y la tuvo, sobre todo, Rosberg.

AVOIDABLE COLLISION

El GP belga no defraudó y además nos dejó mucha polémica, con lo que le gusta a Bernie, para debatir. Pero sobre todo nos dejó a los pilotos de Mercedes haciendo ‘crack’. Uno en pista y otro fuera de ella.

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LA CORBATA

Agosto 20th, 2014

El programa de jóvenes pilotos de Red Bull es una de esas iniciativas necesarias que casi todos los equipos, camufladas o no, tienen para tener controlados a sus posibles futuras estrellas. Es una bonita corbata de seda pero que tiene las incomodidades propias de la prenda.

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APUNTES DE HUNGRÍA

Julio 28th, 2014
GANAR O NO GANAR
Ganar o no ganar. No ganar, que no es lo mismo que perder. Ayer en Hungría ganó Ricciardo, ganó Hamilton. Perdió Rosberg, perdió Vettel, perdió Mercedes. No ganó Alonso pero dejó de nuevo una actuación tan portentosa como excelsa.
Tenía dudas sobre la lluvia. Con un monoplaza como el Ferrari tan crítico, no siempre el líquido elemento te suaviza las reacciones. Normalmente las incrementa. También la configuración de estos nuevos monoplazas, con menos agarre les hace ser mucho más difíciles de pilotar. Comparados con los de estos años de atrás que, unos más otros menos, iban sobre raíles. Y aparece la lluvia y les vimos las verguenzas a más de uno y de dos y de tres…
Mientras, en ese momento crítico tras el safety, con la pista en condición mixta, la figura del mejor piloto de la F1 en muchos años se agigantaba y llegaba a ponerse en cabeza del GP con un coche que es el 4º de la parrilla.
Sí, le ayudó la estrategia fallida de McLaren. No fue mala la apuesta de los de Woking. Pero al igual que Williams, no repartieron suerte y pusieron todos los huevos en la misma cesta. Al no llover dejaron el camino expedito a sus rivales.
Alonso salió muy bien. Y sorprendió a Vettel que no tuvo, como últimamente, uno de sus mejores días. Sorprende que uno de los pilotos mejor considerados en agua, sufriera como un perro. No fuera capaz de meter sus neumáticos en cintura y que no tuviera tanta sensibilidad como sus rivales. Su derrota fue absoluta. El alemán se recuperó rápido de la afrenta de Alonso y le devolvió la moneda. Pero poco más. Con un coche que se mostró muy efectivo en la pista húgara, dejó poco. Más bien nada.
SAFETY CAR
Habíamos tenido tras Alemania una discusión sobre si con los ‘Delta Time’, no hacía falta anticipar la salida del Safety. Ayer salimos de dudas. Lo que ha funcionado de siempre sigue siendo válido. Cuanto antes entres, mejor.
Rosberg lideraba cómodamente y la salida del Safety le pilló como a sus tres perseguidores, Bottas, Vettel y Alonso, teniendo que dar una vuelta más. Eso les dejó en medio del pelotón y nos trajo una carrera nueva. Ahí emergió aún más la figura de Alonso que dejó una demostración antológica. En Ferrari arriesgaron, aleyuya levantemos nuestras manos hacia el señor, y decidieron ir a dos paradas. La pista estaba seca y no era raro pensar que hubiera algún safety más. Incluso si llovía, que era algo muy posible, todos tendrían que parar.
Pero quedaban demasiadas vueltas. Quizá cinco más, o tres, de las que esas gomas podían dar. Y el final de carrera de Alonso fue agónico. Pero luchando como un jabato y con sus maniobras de ratón ‘colorao’, no sólo mantuvo el podio, si no que se encaramó a la segunda posición.
Cuando paró era la vuelta 38. Cayó a la 5ª y catorce vueltas después volvía a mandar.
MERCEDES
Que la mala suerte se ha cebado con Hamilton, está claro que es así. Pero quizá esa mala suerte se acabara el sábado. No me extrañaría que el incendio del sábado fuera consecuencia del accidente de Hockenheim en la ‘cali’. Aquello fue un problema de frenos que volvieron a sufrir ayer. Lewis se salió y tocó el guardarail en la segunda vuelta. Se volvió a salir una vez más al menos y no rompió nada. Y no sólo eso, si no que le recortó puntos a Rosberg cuando su objetivo era ceder los menos posibles con su rival. Además Hamilton desobedeció una orden que le pedía dejar pasar a Rosberg. Sobre esto es lógica la polémica. No es que Mercedes estuviera dando prioridad a Rosberg sobre Hamilton. No. Mercedes buscaba la victoria que veía que se les escapaba. Quizá por Alonso pero sobre todo por Ricciardo. Estoy casi seguro que Rosberg no pidió nada. Y al final fue el perjudicado. Porque al decidir Mercedes que parara, probablemente dos o tres vueltas después de lo que habría sido normal, Ricciardo ya le superó en pista. La negativa de Hamilton les hizo perder esas vueltas preciosas, Ricciardo paró en la 54 y Rosberg en la 56. Hamilton de ninguna manera podía ganar la carrera con Ricciardo desatado y la goma media, y de nuevo paró a Rosberg al final. Le paró o le pararon. Porque Alonso tuvo mucho que ver.
RATÓN COLORAO
Alonso hizo un relevo magistral guardando toda la goma que pudo. Terminó haciendo 29s. Incluso se abrió un hueco, con una curva de entrada a meta magistral que le permitía ganar aire en la recta, de 1,1 en la vuelta 67. Pero rodó en 31s en la siguiente para frenar a Hamilton y que llegara Rosberg. Eso hizo que el inglés pasara a preocuparse más del alemán que de Alonso, que pudo mantener esa extraordinaria segunda posición que le reafirma como el mejor piloto en muchos años y uno de los mejores de siempre.
En el podio Ricciardo, sonreía hasta el límite máximo que le permite su boca, y no era para menos. Su pasada a Hamilton es de una decisión absoluta. Por fuera en la 3. Acelerando, controlando el trallazo del coche que se quejaba de esa trazada y obligando a Lewis a sacar la bandera blanca. Cierto que con gomas mejores, etcétera. Pero más allá de eso, el control de su monoplaza fue sencillamente maravilloso.
Ricciardo y su Red Bull sumaban la segunda de la temporada. En un GP tenso, disputado, precioso. Pleno de lucha y emoción. Ahora hablenmé de coches feos, con un sonido horroroso, para quién lo piense, de carreras aburridas y no sé qué más majaderías.
Alonso tenía el rictus serio en el podio. Quizá cierta amargura o decepción. Había estado a muy pocas vueltas de poder ganar de nuevo. Algo que su montura no le permite desde hace más de un año. Pero ayer Alonso, como casi siempre, no perdió. No ganó, que no es lo mismo. Y si no que le pregunten a otros.
GANAR O NO GANAR
Ganar o no ganar. No ganar, que no es lo mismo que perder. Ayer en Hungría ganó Ricciardo, ganó Hamilton. Perdió Rosberg, perdió Vettel, perdió Mercedes. No ganó Alonso pero dejó de nuevo una actuación tan portentosa como excelsa.