POBRE ROBERT

Columna publicada en el número 103 de Grand Prix International (GP de Japón)

Leo unas declaraciones de Robert Kubica al respecto de lo que ha ocurrido este año en el equipo alemán. El polaco lamenta, en resumen, que BMW no haya tenido su misma ambición tras la victoria de Canadá.

Las declaraciones de los jefes del equipo no dejaban lugar al equívoco tras la carrera de Montreal. Habían cumplido su objetivo en la séptima carrera. Que gran éxito. Y así era pero en ese momento se comportaron como un equipo pequeño, sin ambición.

En contra del legítimo y lógico deseo de Kubica no se creyeron que pudieran batir a los todopoderosos Ferrari y McLaren. No tuvieron vista, habilidad o ganas de marcarse un nuevo objetivo de cara al resto de la temporada.

Me recuerda a esos equipos de cualquier deporte que llegan a la máxima categoría y se dejan la piel cuando juegan contra los grandes. Les llegan incluso a ganar. Pero tres jornadas más tarde, cuando viene el otro equipo más o menos modesto creen que ya tienen todo hecho y pierden el partido.

Esa es la sensación que deja BMW esta temporada. La de una gran ocasión perdida. Ante la desesperante temporada para los suyos que están haciendo ambos equipos, el polaco todavía tiene matemáticas posibilidades de hacerse con el título.

La descarada ayuda a Heidfeld brindada por el equipo, que tan bien les ha ‘pagado’ el alemán en este GP, sacó de sus casillas a Kubica. Tanto que no me extrañaría que sea verdad que una de las razones de que Alonso no esté en BMW hayan sido los informes que le ha dado su amigo Robert.

Entiendo la desesperación de Kubica. Comenta que ojalá tenga dos o tres opciones más de ganar un título. Y es que es verdad que nunca sabes cuando volverá a pasar un tren que puedas coger. Pobre Robert.

¿Te gustó? Compártelo:

Tags: , , ,

Comments are closed.