Bendita velocidad que nos mantiene cautivos para darnos la libertad
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PERFIL

Nací en Madrid y con 9 años me estrené en un Rallye RACE de España en un tramo forestal entre Hoyo de Pinares y Cebreros.

Con la F1 en el Jarama en 1974.

Desde muy pronto haciendo radio y colaborando como redactor y fotógrafo en varios medios.

En los 2000 varias colaboraciones, redactor en Grand Prix International, comentarista F1 en COPE y de Motorsport en MARCA TV.

Espero que lo disfruteis.

Charly

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APUNTES DE AZEIRBAYAN

EL ADELANTAMIENTO

Vaya por delante que lo que está uno empezando a pergeñar con la entradilla que nos ocupa seguramente sea largo. Pero ocurrieron tantas cosas, buenas y malas en Bakú, que es inevitable. Eso sí, se intentará desmenuzarlo en capítulos para que sea más leve la lectura.


Safety car, maniobras al límite y más allá, bandera roja. Una demostración de chulería barriobajera y navajera. Polémica, golpes de teatro y un final impredecible en el que un actor que sabe moverse muy bien en estos escenarios, volvió a sacar una victoria colosal.

Porque quedarte prácticamente al fondo del pelotón tras atascarse uno de tus conductos de frenos, es una faena de marca mayor. Pero Ricciardo, que obviamente no tenía que hacerlo, no se rindió. En la rearrancada del primer safety lo bordó. Pero en la rearrancada tras la pausa por la bandera roja, pasó a tres coches en una frenada al límite maravillosa. Sin conservantes ni colorantes. Sin aditamentos ni otras porquerías. A pura ley. El adelantamiento del año sin duda. Adelantamiento que le colocó detrás de Hamiliton y Vettel que iban a sufrir de suertes similares por causas distintas. Quede constancia como principal acción del GP ese adelantamiento de Ricciardo. Por aquello de resaltar lo positivo, si corto, ante la bazofia que nos dejó Vettel. Pero vayamos por partes.

SALIDA

No sé si fue la hora tardía de comienzo. Si la tierra de fuego incendió los corazones o sublimó a la cojonina, mal entendida, de los pilotos. El caso es que desde la primera curva el GP dio muestras del caos que fue después.

Los primeros pasaron la primera curva sin mayores problemas, más allá de alguna bloqueada, Vettel, pero por detrás ya empezaron los líos. Kvyat, que se fue por fuera, se coló. Y al volver a pista lo hizo sin miramientos. Tanto que asustó a Sainz que tomó maniobra evasiva y trompeó para, eso pensó él, no tocarse con su compañero. Conviene recordar aquí, porque va a ser recurrente durante estas letras, los problemas entre ambos. Culpa de un manejo de equipo pusilánime o torticero. Sin dejar claro que hay un piloto número 1, Sainz, que es el que está sacando las castañas del fuego al equipo. Y un número 2, Kvyat, defenestrado del equipo gordo y al que mantienen porque no hay nadie mejor detrás. Amen de por ser ruso que eso, hoy en día, vende y tiene su valor. Toro Rosso no deja claras esas directrices y lo que termina haciendo es generar guerrillas que al que realmente perjudican es al equipo.

Mientras Sainz se quedaba mirando a Cuenca, el caos empezaba a desatarse. Bottas veía, solo él, hueco para pasar a Raikkonen en la curva 2. Y lo intentaba en el vértice. A costa de coger demasiado piano, y no sé si de tocar el muro interior incluso. El caso es que salió despedido hacia Raikkonen, dañando al Ferrari, y pinchando su delantera derecha. Le quedó un largo camino hasta boxes.

Para Raikkonen el incidente le supuso perder plazas con Pérez y Verstappen. Ahí fue dónde Ricciardo sufrió el incidente con una de las piezas que le llevaron a parar unas vueltas después.

Una vez cumplida la primera vuelta las cosas parecieron calmarse. Hamilton con un ritmo muy bueno en cabeza, Vettel aparentemente sin poderse acercar. Pérez y Verstappen en muy buenas posiciones luchando por el podio.

KVYAT

El ruso, más bien su parte eléctrica, iba a provocar el primer safety de la carrera. Tras muchas dudas por parte de dirección de carrera, no tuvieron su mejor día tanto por trabajo, como por alguna de las decisiones que tomaron, se sacó el coche de seguridad. Prácticamente todo el mundo paró en boxes. Por cierto, un chaval que se llama Alonso, que lleva un coche que corre muy muy poquito, y que sabía último. Repito, salía en la última fila. Estaba undécimo.

No es ahora el momento de explicar como es una resalida tras el safety, aunque no tardaré mucho.

Hamilton, llegando el momento, cazó a Vettel con la guardia baja. Le metió un mundo y dejó al alemán sin opción de meterle en problemas. Visto que en las vueltas transcurridas no había podido con él. Pérez se lo puso difícil a Vettel Por detrás Kimi, volvía a quedarse en Babia, y era abrasado por Massa y Ocon. Ricardo por su parte se deshacía de uno de los coches más rápidos, el Haas de Magnussen. Todo ello en unas frenadas maravillosas en esa curva 1. Un espectáculo de primera.

INTOLERABLE

Pero a pesar del periodo de Safety, la pista no había sido limpiada como se debía. Una pena que los comisarios no hubieran recibido más ayuda y formación por parte de otros GP, como suele hacerse, y viéramos estampas harto lamentables. Otra de las muchas cosas en las que Liberty debe actuar ya. Porque en la parte comercial está claro que están haciendo y mucho. Pero en la parte deportiva…Señores, que no todo es el motor a usar o las reglas aerodinámicas.

Con el Safety en pista de nuevo y lo ocurrido en la resalida anterior, los nervios estaban a flor de piel. El más tranquilo era Hamilton. Liderando el paquete. En esa posición puede hacer una serie de cosas y no puede hacer otras.

¿Qué no puede hacer? Básicamente pilotar, conducir, con brusquedad. No puede acelerar, ponerse a 130-150 y clavar hasta 70-80. Es lógico porque una vez que se lanza, ese frenazo provocaría, o habría muchas posibilidades de que provocara toques o accidentes. Por tanto no conducirse con brusquedades.

¿Qué puede hacer? Pues marcar el ritmo que le interese, convenga o le venga en gana. Eso significa que puede ponerse a 100, a 80 o a 30. Él verá. Y así iba Lewis, sin brusquedades. A 70 antes de la última curva que da paso a la larga recta, con la ese que es a tope. En el vértice de esa curva su velocidad era de poco más de 60 y de repente a la salida de la misma, a 53 por hora, pang. Vettel le embiste. Hasta aquí todo bien.

Vettel se ha podido dormir. Vettel ha pensado que Hamilton iba a tirar al salir de la curva y al equivocarse no ha podido evitar el toque. Insisto. Hasta aquí se podría justificar lo hecho por Sebastian. Pero acto seguido, el macarra alemán, enarbolando la bandera de su gran ídolo Michael Schumacher, que de estás tiene, como bien conocemos, un trailer de 18 ejes para mostrar, se empareja con Hamilton y le topa rueda con rueda. Una actitud intolerable. Digna de una sanción ejemplar. Indigna de un campeón, por mucho que se quieran discutir alguno de sus títulos campeón, y que deja un ejemplo para los chavales que empiezan y los más mayorcitos que corren, lamentable que ya traerá consecuencias, ya. Sebastian Vettel, heredando el título de macarra, ya había hecho oposiciones a él en Turquía por ejemplo en 2010, de Michael Schumacher. Ojo, Schumacher fue el ídolo de Vettel, y aunque Sebastian no tiene el más mínimo carisma, será un ídolo para muchos críos. Bonito ejemplo, macarra inconsciente.

ESPERA

Con la estupefacción del momento e incidente, Hamilton mantuvo la calma y volvió a rearrancar sin problemas. Además Vettel, se vio seriamente amenazado esta vez por Massa. El alemán tuvo que realizar una frenada casi tan antológica como la que haría Ricciardo un poco más tarde, yéndose al límite de largo y de profundidad en la curva. Como si la despreciable maniobra de Vettel hubiera abierto la caja de Pandora, la F1 se volvió loca, loca, loca. Empezando por Pérez. Y aquí regresamos al apartado de gestión lamentable de equipos de F1. Porque algunos parece que hacen masters para ser peores cada día. Tras lo ocurrido en Canadá entre lo spilotos de Force India, dónde de nuevo por no poner al equipo por delante, perdieron un resultado muy bueno. Amén de que los pilotos salieran a contarnos milongas y a intentar tomarnos por gilipollas. Todo aquello se precipitó en Bakú. Pérez, como decía, se ve sin opciones con Vettel en su ataque. Mientras Massa se le cuela por el otro lado de Vettel, En plena curva toca a Ocon, con mejor trazada que él. Ocon, consciente de lo ocurrido en Canadá, sabe que ahora o nunca para pasar a Pérez. En la corta recta hasta la curva 2 Pérez le intimida, le tiene a su izquierda, y le toca un poco. Pero Ocon aguanta el envite. Bien. Pero Pérez le cierra contra el interior. Al estar bastante emparejados, Ocon sigue aceptando el órdago. Se sube al piano y sale un poco descontrolado. Toca al mexicano. El francés se queda por delante y Pérez, por su cojonina, sigue pegado al muro y no cede el paso a su compañero de equipo, Tocándose y arruinando la carrera de ambos. Señores de Force India. Me pongo de pie y aplaudo la muestra de suma gañanería. Han dejado escapar ustedes, como mínimo, dos terceros puestos y quién sabe qué más,

El toque llenó la pista de piezas de nuevo y con mensaje por radio del chaval este de McLaren, Alonso, se saca la bandera roja.

Los coches se dirigieron al pit-lane y allí se pararon. Y además se pudo trabajar en ellos. El difusor trasero de Hamilton estaba dañado por el impacto de Vettel. A éste le vino Dios a ver con la bandera roja porque su alerón delantero estaba muy perjudicado y pudo cambiarlo. En el ambiente flotaba la sucia maniobra y la tensa espera para ver qué decisión tomaban los comisarios. Mientras en Force India con el coche de Pérez, y en Ferrari con el de Raikkonen trabajaban a destajo. Massa tenía un problema con un amortiguador y todos cambiaban a súper blandos.

PROBLEMAS

La bandera roja calmó los ánimos. y al relanzarse la carrera llegó la maniobra clave para ganar la carrera por parte de Ricciardo ya glosada. Se colocaba tercero mientras Hamilton de nuevo no tenía problemas con Vettel. Massa salía de la ecuación con el problema de suspensión mientras cuarto se ponía Stroll y 5º Magnussen. Pero quedaban los problemas. Un tipo tan fíable como Hulkenberg cometía un raro error en la 8. Se abría mucho en la entrada de la curva y el piano exterior hacía que el coche se le fuera antes de lo previsto al interior tocando el muro. Poco después en la recta a Hamilton se le soltaba el apoyo del casco. La pieza que rodea y cierra el cockpit. Lewis intentaba en vano recolocarla, pero estaba suelta. Desde dirección de carrera le indicaban que debía de parar. No parecía muy seguro ver al piloto hacer la recta sujetando con una mano la pieza y con otra el volante. La fortuna o vaya usted a saber qué, seguía girando. Casi al unísono, llegaba la sanción de Vettel. A la estupefacción provocada por su maniobra se unió la de la sanción. Como mínimo se esperaba una bandera negra. Pero un stop-go de 10 segundos parecía un precio muy barato para la ofensa realizada. Por cierto, nada alejada de la de su maestro ‘macarrasith’ Schumacher a Villeneuve en Jerez. Por cierto, en aquella ocasión le quitaron todos los puntos del año. Un brindis al sol pero que ahora, de haber hecho lo mismo, habría matado el campeonato. Aunque habría mandado un mensaje claro y diáfano a quién se le ocurriera hacer maniobras similares.

En el espacio de 3 vueltas paró Hamilton, cambiando la pieza. Y después Vettel que todavía tuvo la desfachatez de preguntar que: ‘¿Qué conducción peligrosa estaban sancionando?’. De repente los líderes de la carrera y el campeonato estaban séptimo y octavo. Y con la paradoja de que el agredido estaba detrás del agresor. Más vergüenza en la decisión. Ricciardo con pista libre abrió hueco sin problemas sobre sus perseguidores. Magnussen perdía posición con Ocon y Bottas, el finlandés pasando a ambos en la curva 1. Con Vettel y Hamilton como aviones a por ellos, fue curioso ver como al británico, que había dominado a placer cuando estaba 1º, le costaba acercarse al Ferrari de su máximo rival.

Y aquí llega otra gestión de equipo lamentable. En esta ocasión de mano de nuestro dúo dinámico favorito. Toto Wolff y Niki Lauda. Ya se ha comentado desde este blog que la ventaja que tiene Ferrari es que tiene claro que Vettel es el número 1 y que hay que poner todos los huevos en su cesta. En Mercedes, por lo del ‘buenismo’ y demás, siguen dudando con eso. No sea que alguien les pueda decir algo. Hamilton pidió por radio que Bottas parara para entorpecer a Vettel. Con la zona de la primera mitad del circuito, en dos vueltas Hamilton habría estado encima del alemán. Quién sabe si nos habrían otorgado otro momento de excelsa conducción u otra escena del Club de la Lucha.

Pero desde Mercedes le contestaron, agárrense queridos lectores, que estaba cazando a Stroll. Sacrificas la posibilidad de que tu piloto que, hasta hoy, está luchando por el campeonato, tenga la opción de pasar a su rival y recortar puntos por, tela, un segundo puesto. Un equipo que los últimos años habrá ganado el 80% o más de las carreras disputadas, sacrificando a su principal opción por un puñetero segundo puesto. El calor de Bakú, los gases de la tierra del fuego o que no dan para más.

Así Ricciardo completó las últimas vueltas sin oposición. Ganando una carrera para el recuerdo en la que siempre estará presente su adelantaminto. Bottas, sí, acabó segundo tras pasar a Stroll en la misma línea de meta. Vettel 4º y Hamilton 5º, por delante de Ocon, Magnussen y Sainz 8º. El chavalillo este de Oviedo remontó hasta la 9ª plaza. Sí, en un circuito en el que en los dos primeros sectores habría estado cerca del podio, pero en el 3º le dejaban clavado, acabó noveno. Y Wehrlein, que sobrevivió a un momento tórrido con su compañero de equipo Ericsson, ojo que Saber también tuvo lo suyo, cerró los puntos.

FERRARI

El equipo italiano lo estaba bordando esta temporada. Ese silencio del que estaban haciendo gala les estaba funcionando perfectamente. Dientes apretados y trabajar. Pero todo ha podido saltar por los aires tras la sucia maniobra de Vettel. Tuvieron que bajar al barro. Rueda de prensa. Y ahí llegó, no sé si algo peor que lo que hizo Vettel, pero sí muy lamentable. Poco menos que justificar lo que hizo su piloto. Culpar a Hamilton por ir tan despacio y ponerse en el disparadero de la propia FIA. Porque con esta actitud victimista el máximo organismo podría entrar de oficio, debería de hacerlo, y sancionar a Vettel de manera más dura. Que podría ser una multa importante. Mal hacen justificando un solo gramo de la acción. Pide disculpas, cuenta una milonga de la presión y demás. Tira de las orejas a tu piloto de puertas para adentro y aquí paz y después gloria. Ocasión perdida por Ferrari, también.


Quién no perdió la ocasión fue Ricciardo. Le dio a Red Bull su primera victoria, en el año de Max (como nos habían vendido). Y lo hizo con el adelantamiento. No sólo el que hizo en carrera. Si no el que le ha dado a su compañero en la lucha por el protagonismo.

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2 Responses to “APUNTES DE AZEIRBAYAN”

  1. Lastra Says:

    Excelente crónica Charly, no puedo estar más de acuerdo contigo.

    Saludos.

  2. Virginia Says:

    Tras ver la carrera, me quedó un pensamiento un poco apartado de estrategias, adelantamientos y paradas en la carrera. En esta carrera hemos podido ver ‘trasfondos’ de los equipos que, en otras carreras, no se han podido ver. Como Ferrari, Mercedes, Sauber, Toro Rosso, Force India…Y por supuesto, entre pilotos de varios equipos.
    Gran post, Carlos, como siempre!!!