Bendita velocidad que nos mantiene cautivos para darnos la libertad
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PERFIL

Nací en Madrid y con 9 años me estrené en un Rallye RACE de España en un tramo forestal entre Hoyo de Pinares y Cebreros.

Con la F1 en el Jarama en 1974.

Desde muy pronto haciendo radio y colaborando como redactor y fotógrafo en varios medios.

En los 2000 varias colaboraciones, redactor en Grand Prix International, comentarista F1 en COPE y de Motorsport en MARCA TV.

Espero que lo disfruteis.

Charly

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Archive for the ‘Circuitos’ Category

EL QUID

Miércoles, Octubre 12th, 2016
Me habéis reprochado, os ha sorprendido, que en los Apuntes de Japón no hubiera referencia a McHonda. Es así. Creo que con lo hilado que me estaba quedando el texto, habría quedado como un pegote y, lo peor, sin poder profundizar en el problema del equipo. En el quid del problema.
Porque la gran mayoría pensábamos que el rendimiento, creo que se puede decir bueno, del McHonda desde hace unas carreras, debía seguir siendo bueno en Suzuka. Y no sólo porque, paradójicamente sea el circuito del motorista japonés, si no, pobres ilusos ignorantes, confundimos, merecediendo el fuego eterno, un tilkódromo, por muy bueno que sea, con un monumento al pilotaje como es el diseño en forma de 8 de Hugenholtz.
Ahí radica el problema. La aberración profanática (disculpenmé el palabreo si no es correcto) en la que caímos con la mayor de las naturalidades.
McHonda pasó en Suzuka de estar entrando con cierta soltura en Q3, a quedarse en la Q1. Mientras que en carrera de puntuar con asiduidad, se pasó a estar lejos de ‘Eldorado’ de la décima posición. Del potosí de la quinta plaza ni hablamos y del nirvana del podio…en fin.
Lo explicación más simple es fácil. La parte media, Williams, Force India, McHonda, Toro Rosso, Renault, Sauber y Haas, está muy igualada. Cada equipo con sus fortalezas y carencias sufren vaivenes. Los más estables por arriba y por abajo son Force India y Sauber respectivamente. Cualquier problema, falta de adaptación, carencia que pesa más que las fortalezas en un circuito dado, hace perder un puñado de décimas. Décimas que dada esa igualdad, te cuestan puestos y filas en la parrilla con una facilidad pasmosa.

SEPANG – SUZUKA

El McHonda se mostró efectivo en Sepang. Circuito con 4 frenadas fuertes. La 1, la 4, la 9 y la 15. Salvo la 5 y la 6, el trazado malayo no tiene curvas enlazadas como la sección gloriosa del primer parcial de Suzuka. A primera vista lo que ocurre es que el tren delantero del McHonda sufre. El coche subvira mucho. Si partimos de la premisa de que ni a Button ni a Alonso le faltan manos y que, ítem más, el español siempre ha brillado en ese parcial que abre Suzuka, es justo convenir que las curvas de media velocidad o alta, le hacen pupa al McHonda. Y dentro de esa carencia, si esas curvas se enlazan el desastre es mayúsculo.
Todo apunta a un problema con la parte delantera. El morro y el alerón delantero no gestionan bien el flujo de aire y por ahí todo se va al garete. Más de una vez hemos leído a sus pilotos, incluso a Vandoorne (No recuerdo si en test o cuando sustituyó a Fernando), lo crítico del alerón delantero. Lo fácil que el coche pasa de ser subvirador a sobrevirador sin casi aviso en cuanto cambias la incidencia del mismo.
Suzuka sólo tiene una frenada fuerte, la de la chicane, por lo que el McHonda no tenía espacio para mostrar sus virtudes y recuperar parte del tiempo perdido.
ALERÓN
Leo a @albdropul sobre las modificaciones en el alerón delantero del McHonda, concretamente en el área más exterior con un diseño en forma de peine. Al abrir esas ranuras, lo que se se pretendía era quitarle eficacia al alerón, buscando ese punto intermedio entre el sub y el sobreviraje. A la vista de los tiempos y las on boards, no se logró del todo.
¿Muestra esto que McHonda no tiene tan buen chasis como dicen? Pues creo que no. Creo que es un tema concreto. El motor ha mejorado y eso ha llevado al chasis a verse más al límite y los resultados no han sido malos. Incluso es de esperar mejoras a ese alerón delantero para las próximas carreras y curar, así, ese problema y permitir atacar más en ese tipo de curva.
Disculpas por el error de comparar Sepang y Suzuka. Ya vemos que son más distintos de lo que parecía. Y falta una cosa. El reasfaltado de Sepang dejó el circuito plano, sin baches. Como la seda. Eso ayudó mucho a que el alerón delantero trabajara sin interferencias. Suzuka, estrecho, con sus baches, no ayudó lo más mínimo.
Si en McHonda curan en parte ese problema, en Austin es factible volver a pensar en el Potosí. 4 fuertes frenadas y las primeras 8 curvas enlazadas. A poquito que se arregle la cosa, las virtudes batirán a las carencias. Ese es el quid.
Me habéis reprochado, os ha sorprendido, que en los Apuntes de Japón no hubiera referencia a McHonda. Es así. Creo que con lo hilado que me estaba quedando el texto, habría quedado como un pegote y, lo peor, sin poder profundizar en el problema del equipo. En el quid del problema.

APUNTES DE JAPÓN 2016

Lunes, Octubre 10th, 2016

EN BANDEJA

No deja de ser curioso los errores que se cometen en este mundo tan mirado y medido al milímetro que es la F1. Pináculo de la tecnología y dónde están los mejores en cada faceta. No quiere esto decir que todos, no caben. Ferrari le brindó un podio, que puede ser clave, a Hamilton y éste la victoria y depender de sí mismo a Rosberg en el campeonato.

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APUNTES DE MALASIA 2016

Martes, Octubre 4th, 2016

SOÑAR
Daniel Ricciardo logró en Sepang una victoria soñada. Lo hizo con una carrera perfecta, manteniendo la presión sobre Hamilton, y aguantando un formidable ataque de su compañero Verstappen.
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APUNTES DE BÉLGICA 2016

Lunes, Agosto 29th, 2016

MONSTRUO

Max Verstappen, como dice la acepción 1 de la palabra monstruo en el diccionario de la RAE, presenta anomalías o desviaciones notables respecto a su especie.

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ROBERTO GUERRERO

Martes, Agosto 9th, 2016
Antes de Juan Pablo Montoya, hubo un piloto colombiano que estaba en otra liga. Su falta de carácter y una pizca de suerte le impidieron hacer cosas grandes en la F1 pero, sobre todo, en la Indycar.
Indy 500, año 1987. Un Lola y un March se están jugando la carrera más grande de monoplazas en EEUU y quizá en el mundo. Otro March, con Bettenhausen al volante, tiene problemas en la curva 2 de la vuelta 131. En la recta pierde una rueda. Roberto Guerrero que viene detrás no puede evitarla y la golpea. La rueda salta la valla y cae entre el público matando a Kyle Kurtenbach. Casi 50 años hace que no se producía la muerte de un espectador en Indianápolis.
El golpe revienta el morro de Guerrero que se ve obligado a parar en boxes. La sustitución le deja a 1 vuelta de Mario Andretti. Quedan 70 vueltas y el gran Mario parece que va a repetir, por fin, su victoria de 1969. El colombiano, mientras, rumia su infortunio sin saber que lo peor está por llegar.
EMBRAGUE
El golpe de la rueda en el morro del March del equipo Granatelli, ha provocado más problemas que los cosméticos por la rotura de la carcasa y la fatalidad en las gradas. El cilindro esclavo del embrague se ha dañado y pierde líquido. Algo complicado de ver a simple vista en una parada en boxes frenética para cambiar el morro, y además sin posibilidad de reparación rápida. Mientras se está rodando, y más en Indianápolis, no se nota que el embrague no funciona bien. Pero cuando se para el tema se vuelve crítico.
Mario Andretti sigue su camino hacia su particular ‘Eldorado’ con una vuelta de ventaja sobre el colombiano y otra más sobre Al Unser Sr. A los tres, de los doce coches restantes en carrera, les queda parar una vez más. Rutina. O eso piensan.
A 23 vueltas para el final, Andretti empieza a rodar lento y pierde la vuelta con Guerrero para quedarse parado. Dada su ventaja había empezado a cuidar su motor. Las bajas revoluciones continuadas provocaron un problema de vibraciones, las ondas resonaron, y rompieron una válvula. El combustible entra en el cilindro sin control ni mesura provocando el ahogo del propulsor.
Guerrero es líder con más de una vuelta sobre Unser Sr. al que ha doblado dos vueltas antes.
CALADO
A falta de 18 vueltas el colombiano entra en boxes para su última parada. Ha perdido la 3ª velocidad de su cambio pero eso no es problema. Roberto nota como no puede sacar la velocidad, probablemente cuarta, cuando entra en el carril de boxes. Por más esfuerzos que hace no hay manera. A más fuerte y repetidamente pisa el embrague, el cilindro esclavo no puede con la presión que le manda el cilindro principal, más se desangra entre chorros de líquido hidráulico. Mientras sus mecánicos repostan el motor se cala. Unser Sr. está en la tercera curva, el público empieza a murmurar.
Los mecánicos devuelven a la vida al motor y el March empieza a moverse sólo para calarse otra vez. La tribuna principal ruge cuando Unser Sr. pasa por meta alcanzando el liderato.
Roberto y sus mecánicos logran poner el coche en circulación pero 1 vuelta por detrás con 16 para meta.
A falta de 9 se desdobla mientras Andretti que ha vuelto a pista se queda parado provocando una bandera amarilla. Guerrero está 6 coches detrás de Unser Sr. con vueltas para llegar a meta. Unser Sr. es capaz de mantener a Guerrero a raya por menos de 5 segundos y ganar su 4ª Indy 500.
EL TÍTULO CERCA
Guerrero había ganado en Phoenix antes de Indy. Después lo hizo en Mid Ohio lo que unido a otros dos podios le daba opciones de llevarse el título. Estaba colocado segundo en la general con 4 carreras por disputar y en la cresta de la ola.
El equipo se desplazó a Indianápolis, su sede, para un test de neumáticos. El experimentado Morris Nunn estaba al frente del equipo y puso toda la carne en el asador para intentar asaltar el título. Una maratoniana jornada probando mucho y bien estaba llegando a su fin. Más por las limitaciones de luz y de horarios del propio circuito, que por las ganas del equipo de extraer a la combinación chasis-gomas hasta la última milésima.
Roberto pasaba por meta cuando Nunn le indicaba que volviera a boxes. La jornada había acabado, pero como pasa con las carreras, hasta la bandera a cuadros…hasta el rabo…
Empezando a girar para la curva 1, un enganche del tirante superior de la suspensión trasera izquierda se rompió. El March se fue directo contra el muro en un accidente gordo. Aún así no parecía que hubiese tenido consecuencias graves para Roberto. Sin embargo no se movía ni respondía. No tenía un solo rasguño, ni un hueso roto. Pero la rueda delantera derecha le había golpeado en el casco enviándole a un estado comatoso que se extendió por 17 días.
1982
Su mujer, Katie, no abandonó su vera mientras yacía en el hospital. No hacía otra cosa que recordar lo feliz que había sido cuando Roberto la dijo que se iban a correr a EEUU a principios de 1984.
Roberto había impresionado a su jefes de equipo y rivales desde que en 1976 el dueño de una de las más prestigiosas escuelas de pilotaje, la de Jim Russell, se quedó prendado de las habilidades del joven colombiano. John Kirkpatrick le consideraba por encima de cualquiera a su nivel en ese momento. Tras su paso por FFord, subió a la F3 británica donde tras un año de rodaje, brindó una temporada memorable luchando con Kenny Acheson y Stefan Johansson. Cinco victorias amasó el colombiano, una menos que el campeón Johansson y 2 puntos menos para acabar tercero.
Ese año debutó en Mónaco. 60 F3 luchando por 20 posiciones en la parrilla. No se clasificó en una carrera que ganó un tal Alain Prost.
Al año siguiente se metió tercero en esa misma parrilla. Pero un toque con Boutsen en la chicane y casi irse al agua, al ser embestido, le dejaron fuera de la gloria. El culo de Boutsen sufrió algo más cuando Roberto, en una rara reacción en él, le propinó una patada fruto de la desesperación mientras caminaban por boxes.
Ganó el año siguiente, 1981, en Thruxton en la F2 en una temporada difícil pero con destellos. Pero quería subir a la F1 como fuera de cara a 1982. Quizá otro año en la segunda categoría le hubiera permitido llegar a un equipo mejor que Ensing.
Fue un comienzo de año para no creer. No pudo salir en Mónaco porque el equipo no tenía neumáticos. Fue dolorosísimo ver a Roberto explicando a sus patrocinadores el por qué de su ausencia. Casi justificando al equipo en vez de haber cogido por la pechera a alguno de sus responsables y obligarles a buscar gomas aunque fueran más que usadas. Antes sufrió uno de los comienzos de temporada más caóticos en la máxima categoría. La huelga de pilotos en Sudáfrica. El boicot de varios equipos en Ímola. Las muertes de dos compañeros. Y aún así sus rivales hablaban maravillas de las condiciones y finura del colombiano en su lamentable montura. A pesar de ello se clasificó para tomar la salida en 8 GP y logró un 8º puesto. Con Theodore en 1983 no le fueron mejor las cosas aunque salió a más GP. Pero si el Ensing era un ‘perro’, el Theodore no era precisamente mejor.
Por eso Katie celebró, nacida en California además, la decisión de Roberto de correr en EEUU tras ver que a Teo Fabi no le había ido nada mal en su debut allí.
EL SUEÑO AMERICANO
Unido a Morris Nunn desde el principio, a pesar de ser un pequeño equipo (Cotters-Bignotti), el talento de ambos se sumó para lograr una temporada memorable. Acabó 2º en Indianápolis tras Rick Mears. Lo que supuso el mejor resultado de un debutante desde que Graham Hill venciera en 1966. Acabó 11º en la general y fue nombrado debutante del año. No mejoró posición en 1985 pero hizo 3º en Indy. Sí en 1986 siendo 9º en la general, 4° en Indy y se quedó a nada de ganar en Miami al quedarse sin combustible muy cerca del final. Y así llegó a 1987, reclamado por varios equipos y fichando por Granatelli con gran parte de su grupo, Morris Nunn incluido.
Cuando despertó, su recuperación fue rápida pero no pudo disputar ninguna de las carreras restantes. Sí estuvo de Grand Marshall en la última prueba dando la salida a los rivales con los que se había jugado todo durante la temporada. Al final de la misma ya estaba haciendo test. Pero otro golpe más le aguardaba. Su equipo, Granatelli, decidió cambiar su sede de Indianápolis a Phoenix. Gran parte de su grupo abandonó el equipo. Pero la principal pérdida fue Morris Nunn. Poco a poco los resultados dejaron de llegar y sin rumbo, Nunn había sido su brújula, fichó para desarrollar el motor Alfa Romeo pero aquello fue un desastre. Lo peor es que todos los males se le achacaron a Roberto. Había dejado de ser el mismo a raíz del accidente, decían.
DIGNO
En 1992 fichó por el equipo de Kenny Berstein. Chasis Lola y motor Buick. Se hizo con una impresionante pole en Indy. Pero el motor Buick tenía un grave problema de lag en su respuesta.
En realidad lo tenían los motores de la marca con una sola mariposa. Ese lag era peligroso al salir de boxes, por ejemplo, pero no en carrera una vez rodando. Pero por contra daban un poquito más de potencia a altas revoluciones. Calentando gomas en la última vuelta antes de ver la bandera verde de aquellas 500 Millas, su Lola no pudo aguantar la patada a destiempo del motor Buick y se estrelló contra el muro.
Cuando llegó a boxes, Berstein le dijo que pensara en sí mismo y dijera que algo se había roto. ‘Kenny, no puedo hacer eso. Es fallo mío. Tengo que vivir con ello’, le contestó Roberto.
Pudo haber cerrado cientos de bocazas aquella tarde de mayo de la misma manera en que se condujo toda su carrera. Sin una mala palabra o bronca. Aunque el culo de Boutsen se pregunte: ¿Por qué me tocó la patada?
TALENTO SIN SUERTE
Antes de Juan Pablo Montoya, hubo un piloto colombiano que estaba en otra liga. Su falta de carácter y una pizca de suerte le impidieron hacer cosas grandes en la F1 pero, sobre todo, en la Indycar.