
La ira de McLaren y James Hunt llegó a la gira americana en su más alta cota. Lo ocurrido en el GP de Italia y las decisiones del tribunal de apelación de la FIA terminaron de sacar de quicio a los británicos.

La ira de McLaren y James Hunt llegó a la gira americana en su más alta cota. Lo ocurrido en el GP de Italia y las decisiones del tribunal de apelación de la FIA terminaron de sacar de quicio a los británicos.

El accidente de Lauda le abrió la puerta del título mundial a James Hunt. Con seis carreras por delante no podía escapársele. Si Lauda había parecido campeón hacía sólo dos carreras, ahora era el británico el que lo tenía en la mano.

BRILLANTE
Se esperaba que Red Bull sufriera en Monza. Pues no sólo no sufrieron, si no que dominaron como en ellos es habitual.
El GP de Francia daba inicio a un verano que iba a traer un vuelco brutal y polémico al campeonato. Más problemas, miedos de organizadores, chantajes, rectificaciones y, ante todo, un milagro.

Tras los problemas en el GP de España, un constructor y un monoplaza iban a ser los protagonistas por encima de todo. El Seis Ruedas de Tyrrell, que llegaría a eclipsar al mismísimo Niki Lauda.