Bendita velocidad que nos mantiene cautivos para darnos la libertad
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PERFIL

Nací en Madrid y con 9 años me estrené en un Rallye RACE de España en un tramo forestal entre Hoyo de Pinares y Cebreros.

Con la F1 en el Jarama en 1974.

Desde muy pronto haciendo radio y colaborando como redactor y fotógrafo en varios medios.

En los 2000 varias colaboraciones, redactor en Grand Prix International, comentarista F1 en COPE y de Motorsport en MARCA TV.

Espero que lo disfruteis.

Charly

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APUNTES DE ESPAÑA, MÓNACO y CANADÁ 2018

Viernes, Agosto 10th, 2018

SALIERON A REPARTIR

Tres GP más de una reñida temporada en las que las victorias se repartieron entre los tres constructores de la nobleza de la F1. Mercedes, Red Bull y Ferrari sumaron una victoria cada uno. Con Mercedes y Ferrari dominado en España y Canadá y con Red Bull y Ricciardo logrando una gran victoria en Mónaco, dónde sus rivales prefirieron guardar que arriesgar.

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APUNTES DE BAHREIN, CHINA y AZERBAYAN

Jueves, Agosto 9th, 2018

OCASIONES PERDIDAS

Tras Australia, dos pilotos y un equipo se dejaron muchos puntos y opciones en los tres siguientes GP. Bottas, Vettel y Red Bull, por diferentes motivos, empezaron a llenar la mochila de las ocasiones perdidas demasiado pronto.

Empezamos así a ponernos al día con la temporada.

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APUNTES DE AUSTRALIA 2018

Lunes, Marzo 26th, 2018
DORMIRSE EN LOS LAURELES
El vencedor en los Juegos Píticos, en Delfos en la antigua Grecia, recibía una corona de laurel. Enlace. Cuando no volvían a ganar nada, se les reprochaba que se habían dormido en los laureles. Desde entonces esa expresión ha ido pasando de generación en generación y de civilización a civilización.
Pues eso es lo que le pasó a Mercedes el domingo en Albert Park. Lo visto en Barcelona en los test siguió el guión de lo deducido, allí en Australia. Mercedes por delante. Ferrari y Red Bull a la par y el resto en un pañuelo. Sauber, Williams y Toro Rosso detrás.
Esa superioridad de Mercedes les llevó, en un momento clave de la carrera, a no recalcular la cifra de segundos que arrojaba una computadora. Y eso fue fatal para las aspiraciones de empezar ganando en el campeonato. Y matándolo ya bastante de salida.
ANZUELO
Hamilton aguantó bien a Raikkonen y, una vez eliminó la presión del finlandés, abrió un hueco no demasiado grande pero suficiente. Controlando, a cada arreón de Kimi, respondía con una vuelta rápida, Lewis tuvo una primera parte de GP plácida. A pesar de todo el marketing de Pirelli, los millones de colores y tipos de gomas y demás zaranadajas, la realidad es que la carrera fue a una única parada otra vez. Y eso esperaba Hamilton, intentando ir lo más largo posible, con la diferencia necesaria para evitar el ‘undercut’ por parte de Kimi.
Pero en Ferrari no estaban dispuestos a seguir el guión establecido y buscar acabar en las dos siguientes posiciones el podio. Decidieron mover el árbol.
En la 18, a 40 de meta, Ferrari lanzó el anzuelo a Mercedes y ésta lo mordió. Por morder aquel no te han pescado, pero ya tienes el riesgo de ser sacado del agua a la mínima. Pero Mercedes siguió nadando como si nada. Hamilton entró en la vuelta siguiente. Vettel se quedaba en cabeza, con Hamilton y Raikkonen detrás. Ahora Ferrari tenía a su piloto dónde quería. Aquel mandamiento de: ‘No cederás el liderato de la carrera en balde’. Pues algunos siguen sin cumplirlo. Cierto es que Ferrari tenía dos coches con los que jugar frente a uno de Mercedes, Bottas no estaba tras el accidente en la Q, ni se le esperaba. Pero al menos atente al mandamiento.
Vettel, además, fue capaz de mantener la ventaja de alrededor de 13 segundos con la que le obsequió Mercedes. No era, por supuesto, suficiente para mantenerse primero cuando parara, pero sí le podría dar opciones de atacar a Hamilton. Éste al final de carrera tendría unos neumáticos ya castigados frente a los de Vettel, más blandos y nuevos.
DURMIENDO
Con Mercedes confiada y sin darse cuenta del anzuelo que habían mordido, llegó el momento clave de la carrera. En Haas tiraban por la borda el gran rendimiento del coche. Un problema con una pistola que dejaba a sus dos coches tirados. Especialmente el de Grosjean que provocaba que se sacara el Virtual Safety Car.
En Mercedes calcularon, la computadora, que necesitaban 13,6 segundos para protegerse de la posible parada de Vettel. Estaban en ese momento 11,4 por detrás. ¿Por qué ese tiempo? Entre las rayas del safety car, la que hay antes de recta de meta y la meta, o la raya de entrada a boxes, ahí la velocidad es libre. Sí, puede parecer una incongruencia. Pero así está estipulado.
Las cuentas en Ferrari eran distintas. Los 11,4 lógicamente eran los que eran. Pero sus cálculos les decían que, si Vettel estaba más de 10 segundos por delante al volver a pista podía bastar. Para ello Vettel tendría que clavarlo. Y, sobre todo, la parada debía de ser perfecta.
Ahí estaba el error en Mercedes. ¿Increíble? Quizá. Pero es lo que nos vendieron.
Vettel lo clavó y el equipo también. Cuando el Ferrari apareció por el carril de aceleración estaba por delante del Mercedes. Hamilton no daba crédito a lo tenía delante y aunque aceleró, era tarde. Gol por toda la escuadra.
APROVECHAR LA OCASIÓN
Vettel que otra cosa puede que no, pero ir en cabeza es algo que tiene más que dominado, no perdió ripio y mantuvo a Lewis a raya. Éste se mostró errático. Tuvo que trazar de manera distinta para lograr que su coche funcionara, cometió algún pequeño error. Y al final tuvo que cantar la gallina y tirar la toalla. ¿Por qué un coche tan dominador no pudo siquiera acercarse al Ferrari? La respuesta está en el diseño del coche. Mercedes sabe que tiene un potencial ganador casi sin igual. El coche está diseñado con menos ‘rake’, el ángulo de inclinación con el que rueda, porque está hecho para ir delante. Eso implica aire limpio. Si no el coche sufre. Ya lo vimos el año pasado que si no iba primero, lo pasaba mal. ¿Es esto un problema? Desde luego que no. Viendo la superioridad en la Q, no hay peligro. Más allá de alguna salida fallida, el Mercedes va a estar en cabeza en casi todos los GP.
Pero de momento en el muro se durmieron en los laureles y Ferrari aprovechó la ocasión bien aprovechada. La reacción de Mercedes será terrible, seguro. Pero de momento ha quedado claro que aún con su superioridad, no pueden ceder ni un milímetro.
ALONSO A LO SUYO
Tras la relativa sorpresa de los Haas, le pese a quien le pese un Ferrari de 2017, el debate sobre los coches cliente es normal que se reactive. Haas ha demostrado ser el 4º equipo de la parrilla. ¿Qué podrían hacer algún otro equipo, empezando por Toro Rosso con los chasis de Red Bull del año pasado? En este caso poco con el hierro del Honda detrás, pero el debate se puede poner en marcha.
Mientras Alonso volvió por donde lo dejó. En la Q se quedó demasiado atrás no entrando en Q3 por un error en el primer parcial. Y al no quedarle tiempo para intentar otra vuelta. Pero su carrera fue impecable. Buena salida sin más. Acoso a Sainz, al que provocó un error, y tras el desastre de Haas se colocó en 5ª posición. Pero con Verstappen detrás. Con cierta polémica porque el holandés le pasó bajo bandera amarilla. Poco después Max le hacía indicaciones para que recuperara la posición. Pero Alonso no picó. Por si acaso esperó a que dirección de carrera diera el visto bueno. Después el asturiano le dio tormento durante 27 vueltas. Más allá de que su Red Bull estuviera tocado, por un error suyo, Alonso le dio un máster defensivo cerrando con la 5ª plaza el resurgimiento de McLaren. Sólo poder rodar a un ritmo, más o menos rápido, toda la carrera. Sin vueltas de recarga, sin mayores problemas reseñables, es un regalo.
Si sumamos a ello que el McLaren está todavía en las fases más primarias de su desarrollo, es de esperar que vayan hacia adelante.
SAINZ SUFRIÓ
Carlos Sainz por su parte no acabó muy contento el sábado al no poder mejorar su tiempo en la Q3. En carrera cometió un error al pasarse de frenada siendo acosado por Alonso. Luego un problema con el sistema de bebida le hizo ingerir demasiado líquido. Eso le provocó problemas de estómago y mareos. Pero aún así aguanto la décima plaza manteniendo a distancia a Pérez. Pudo ser mejor, pero…
Del resto. Desastre Toro Rosso-Honda, quién no lo esperara, ¡qué le vamos a hacer! Williams el desastre esperado. Ni anda, ni sus pilotos le hacen andar. Sauber con su motor Alfa Romeo con mucho por delante que recorrer. Y Force India más cerca de este trío calavera que de los del paquete intermedio.
Todas la sonrisitas y la sorna con Vettel y Raikkonen tras la Q, se habían borrado de un plumazo. Ferrari tiró del anzuelo y el rictus que le quedó a Mercedes parecía una sonrisa. Pero no, era una mueca. Es lo q ue tiene dormirse en los laureles.

DORMIRSE EN LOS LAURELES

El vencedor en los Juegos Píticos, en Delfos en la antigua Grecia, recibía una corona de laurel. Enlace. Cuando no volvían a ganar nada, se les reprochaba que se habían dormido en los laureles. Desde entonces esa expresión ha ido pasando de generación en generación y de civilización a civilización.

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APUNTES DE MÓNACO 2017

Viernes, Junio 2nd, 2017

NÚMERO 1

El deporte de equipo que es la F1, aunque durante algunos años de la década anterior se le quisieran poner puertas al campo, volvió a tener un claro ejemplo en la carrera de Mónaco. ¿O quizá no? Muchas dudas han quedado sobre los rendimientos de los pilotos de Ferrari.

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GP DE BRASIL 2016

Lunes, Noviembre 14th, 2016

A PESAR
A pesar de la inutilidad de las gomas Pirelli, atacadas ya sin rubor por los pilotos. A pesar de que la lluvia no cesó en ningún momento. A pesar de los miedos a un accidente grave. A pesar de todo y tras 3 horas, vivimos un GP que dejó un gran sabor de boca.
No evacúan agua. Si ruedan detrás del safety-car no cogen temperatura. Son incapaces de evacuar la cantidad de agua necesaria para limitar los riesgos del ‘aquaplaning’. Y, por fin, los pilotos soltaron estopa contra ellas. Sí, las gomas de Pirelli.
Las previsiones eran de agua durante todo el domingo, intensificando su intensidad en momentos cerca de la hora de la salida y durante la carrera. El miedo a una salida tras el safety era lógico y normal. Pero un rayo de esperanza cruzó por el circuito cuando dos horas antes, Charlie Whiting expresó su deseo y convencimiento de que, si las cosas seguían igual, se podría partir desde la parrilla en parado. Una salida normal, para entendernos.
ENTORPECIENDO
Sin embargo las previsiones se iban cumpliendo y la lluvia arreció cuando el semáforo se puso verde para que los coches fueran circulando a la parrilla. Las condiciones eran complicadas. Y más aún se complicaron cuando Grosjean se estampó contra el muro camino de ella.
Que había voluntad desde Dirección de carrera de que todo fuera normalmente quedó fuera de toda duda. Se retasó la salida 10 minutos. Pero la lluvia volvió a arreciar y se tomó la decisión de salir tras el Safety.
Lo que otras veces había ayudado a que la pista mejorara, en Brasil empeoró las cosas. Al no parar de llover, al llevar un ritmo que hacía imposible calentar las gomas, y al seguir sufriendo los coches aquaplaning en varias curvas, no estaba muy claro cuando empezar. Los mensajes contradictorios de los pilotos, unos decían que estaba para correr y otros que no, entorpecieron y retrasaron la decisión de mandar al safety a boxes.
MOSCA COJONERA
Verstappen en estas primeras vueltas se dedicó a buscar el agarre por cada rincón del circuito. Bien porque al encontrarlo iba más rápido en alguna zona, o bien porque quería intimidar a Raikkonen, lo cierto es que el holandés se emparejaba con el de Ferrari, tan pronto por la derecha como por la izquierda y casi nunca siguiendo la procesión. Al comienzo de la vuelta 8 se lanzó la carrera. En la primera frenada Max pasaba a Raikkonen.
Una de las dudas que flotaban en el ambiente, era el ‘crossover’ de las gomas. El momento en que el rendimiento y el tiempo por vuelta de los neumáticos de agua se iguala con los intermedios. Magnussen, por ejemplo, paró tras una vuelta. Íbamos a saber pronto las diferencias entre una y otra goma. Pronto los Williams y Alonso, entre otros montaron los intermedios. Las referencias iban a ser copiosas. Y tras dos vueltas las intermedias, en ritmo y tiempo por vuelta, estaban ahí. Pero no en el ‘feeling’ y el rendimiento con los charcos. En la subida hasta meta los trallazos eran de órdago. Si con las extremas los sustos existían, con las intermedias era dramático.
En la vuelta 12 Ericcson se estrellaba en la recta de meta. Siete largas vueltas pasaron hasta que se retiró el Sauber y se limpió la pista. En ese tiempo las gomas se enfriaron, como los frenos. Verstappen, tras haber parado para poner intermedios, estaba de nuevo detrás de Raikkonen. Bien porque pusiera nervioso al finlandés, bien porque Kimi estuviera resuelto a defenderse mejor, llegó la catástrofe para el de Ferrari.
BANDERA ROJA
Kimi se salió un poquito fuera de línea. Lo suficiente para perder el control y estrellarse, para luego cruzar la pista meintras sus perseguidores le pasaban y evitaban, algunos por los pelos.
Lo ocurrido, remarca algo que venimos muchos diciendo desde hace tiempo. Que es más peligrosa, si de eso se trata, de evitar peligros, una salida lanzada, con agua, que en parado. Al hilo de esto hay que recordar que para el año que viene cambia el sistema. Tras unas vueltas tras el safety, la salida se dará en parado.
Volviendo a la carrera, todos se prepararon para volver a pista una vez retirado el Ferrari y limpiada la recta. Por reglamentación, obligados a montar ruedas extremas de agua. Todos aquellos que habían cambiado, aparte de no haber ganado gran cosa en el movimiento, regresaban a la goma ideal para la carrera. Pero la lluvia seguía arreciando cuando volvieron a pista. Tras siete vueltas la sorpresa. Cierto es que eran mayoría los pilotos que decían que estab la pista peor. Pero Whiting volvió a sacar la bandera roja.
Todo tiene explicación, incluso las decisiones de dirección de carrera. En este caso, y para que el tiempo de dos horas de carrera no se agotara con los coches parados en boxes, se sacó la bandera roja. Eso daba un margen de 4 horas, desde el comienzo de la carrera, para completar el total.
Esto provocó la ira de los espectadores, a un lado y a otro de la pantalla. En el circuito la pitada fue monumental. Todos tenemos claro que la F1 debe de mejorar en comunicación. En este caso no hay duda. No se hizo llegar a los espectadores la causa.
Además, había otro temor. Para conseguir que al carrera puntuara totalmente, hacían falta completar 54 vueltas.
LLOVIZNA
El chaparrón fuerte duraría un cuarto de hora. Y antes de otro de intensidad grande, habría un periodo de tregua con llovizna. Eso es todo lo que hacía falta. Unas vueltas sin llover mucho para que las gomas cogieran temperatura y andando.
Hamilton, Rosberg, Verstappen, Pérez, Sainz, Nasr, Ricciardo, Ocon, Wehrlein, Alonso, Bottas, Magnussen, Button, Vettel, Hülkenberg, Massa, Gutiérrez and Kvyat volvieron en ese orden a la pista y tras dos vueltas el Safety se marchó.
De nuevo Hamilton no tuvo problemas para abrir hueco con Rosberg. Y el alemán cayó en las garras de Verstappen sufriendo una pasada por fuera en la 4. Pero una cosa es Rosberg y otra Hamilton. Lewis vio como en las dos siguientes vueltas Verstappen se acercaba. Pero en la tercera le mandó un mensaje claro, ‘vamos a no hacernos daño’. Unas vueltas después Verstappen cortó al respiración de todos, incluida la suya propia, tras cometer un trompo y salvar el choque contra las protecciones. Era la vuelta 37, Rosberg en la 44 casi estampa su Mercedes. Los sustos seguían en la recta de meta y Massa no pudo evitar en la 47 que el susto fuera definitivo. Triste adiós con su público el de Felipe. Que, a resultas de la salida del safety que se mantuvo por 6 vueltas, recibió un homenaje espontaneo del pit-lane. La presencia de su mujer y su hijo ya se me hizo excesiva y alta en azúcar. En plena carrera y por muy cerrado que estuviera el pit-lane, no entiendo muy bien todo esto. Pero bueno.
COMPLETA
Cuando se relanzó de nuevo la carrera, era la vuelta 55. Ya puntuaría completa. Hamilton de nuevo sin problemas con Rosberg, Pérez que hizo de Verstappen pero no inquietó al líder del mundial. Sainz en una asombrosa cuarta posición. Detrás Vettel, un sorprendente Nasr, Hulkenberg, Ocon y Alonso. Los Red Bull pagaron de nuevo sus experimentos y tuvieron que parar, 11º y 14º.
Con gomas más frescas que el resto, se pusieron a escalar posiciones. Quedaban 16 giros por delante.
Verstappen rápidamente se quitó de en medio a tres coches. Poco después a Ricciardo. Kvyat y Ocon en rápida sucesión. Sus poco ortodoxas líneas y sus gomas, más su arrojo, no dejaban prisioneros. Pasó a Nasr en las eses y ya era 7º. Tenía por delante a Hulkenberg que a su vez estaba cogiendo a Vettel que no podía acercarse a Sainz que seguía haciendo un carrerón. En la 65 MAx pasaba a Hulkenberg justo cuando Vettel se echaba encima de Sainz que empezaba a sufrir con sus gomas.
Verstappen cogió a Vettel y eso dio un respiro a Sainz. Max acosó a Seb y se decidió a pasarlo por fuera en la entrada a meta, pero en Junçao se lo pensó mejor y se fue al interior. Vettel estaba vendido. Pero aún así Verstappen no pudo evitar dejarle la firma estampada llevándole fuera de pista. Al contrario que Rosberg, con una naturalidad sibilina. El podio estaba cerca.
El siguiente en caer fue Sainz y puso la guinda en la última vuelta pasando a Pérez para subir al podio.
EN SUS MANOS
Hamilton, ajeno al movimiento, cubrió sus vueltas sin contratiempos completando una gran carrera. Rosberg, favorecido por los experimentos de Red Bull, completaba el doblete y se queda con una situación cómoda de cara a Abu Dhabi. Le vale con ser 3º.
Pérez terminaba 4º en una gran carrera con Vettel 5º. El alemán se deshacía de Sainz. Que completaba su mejor carrera desde que está en la F1 y que, de nuevo, le asienta muy arriba en el escalafón de pilotos.
Lo que no se vio es la otra gran remontada que hubo. Y esa la protagonizó Alonso. Tras el trompo cayó a la 17ª plaza. Era la vuelta 56. En la 60 ya había ganado 5 plazas. En las tres últimas pasó a Kvyat, con el coche tocado, y a Ocon para entrar en los puntos. Por cierto, con un coche que debió ser un perro todo el GP. Button no fue capaz de meterle en cintura, yendo bien en agua como va Jenson, y Alonso sufrió de lo lindo con él. Pero atacó y atacó hasta sacar ese punto. No acertaron desde el muro con la decisión de montar intermedios tan pronto. Pero merecía la pena el riesgo.
Hamilton, Sainz, Verstappen, Ricciardo, Nasr y Alonso pusieron la salsa en una carrera que, en cualquier caso, siguió el patrón imperante en 2016. Mercedes y luego el resto.
Sí, Red Bull podría haber ganado la carera. Esta vez el riesgo no tuvo recompensa.
Lo que comenzaba y tenía una parte media preocupante, acababa con gran espectáculo y acción. Hay que reconocer que Whiting movió muy bien sus piezas. Y eso que tras el accidente de Raikkonen más de una voz ya clamaba por parar la carrera. No debería hacer falta recordar que esto es F1. Hubo carrera, y una buena, a pesar de todo.

A PESAR

A pesar de la inutilidad de las gomas de Pirelli, atacadas ya sin rubor por los pilotos. A pesar de que la lluvia no cesó en ningún momento. A pesar de los miedos a un accidente grave. A pesar de todo y tras 3 horas, vivimos un GP que dejó un gran sabor de boca.

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